Un post rápido…

Ah, este es King Kong y su banana gigante.

Ah, este es King Kong y su banana gigante.

“Tienes un clon” – Me dijo el Rafa – “Es igualita a ti, la vi de espaldas y la confundí contigo.”

Pienso: Demonios… Justamente teníamos que tener la misma textura, color y corte de cabello, dejando a un lado el tono exacto de piel y estructura facial desconcertantemente familiar… Casi casi, el mismo estilo de vestir, considerando que ya soy “una persona normal”.

“Tu clon está peor, es tu viva imagen” – Le respondí, ligeramente indignada.

Desde ese momento sentí mi individualidad hecha añicos… Individualidad, ¡que concepto tan ambiguo! Ahora están saliendo clones por todos lados.

Chale.

Me quejo aquí porque no puedo hacerlo de otro modo.  Creo que este blog volverá a convertirse en mi vertedero de cuitas personales vanales, frívolas y absurdas…

Me lleva la chingada.


Saludos…

PS: Tu amiga, la cara de rata que se la pasa señalándome y viéndome culero, puede irse mucho a chingar a su madre.